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Amigos de www.losalamosnuestro.cl, entrego a Uds., una historia con motivo del terremoto del 27 de febrero del 2010, ( 8,8 grados de la escala Richter fue su intensidad por 2 minutos y 45 segundos) después de las trágicas consecuencias tuvo un final esperanzador. Se trata de un amigo, colega de la Corporación Nacional Forestal (Conaf) Raúl Verdugo Gómez (Ing. Forestal) que se desempeñaba en la oficina Regional en Concepción y que fue uno de los muchos protagonistas de ese fatídico día.

 MILAGROSA ESCAPADA (subtitulo en diario El Sur del periodista Rodrigo Hube)

Mientras la ministra sobrevolaba Concepción, Raúl Verdugo observaba atento las labores intensas de rescate que realizan los bomberos para encontrar sobrevivientes del edificio Alto Rio.

Los estruendos de los trabajos que realizan las maquinarias resuenan en su mente y lo llevan a recordar los minutos que estuvo atrapado al interior de la infraestructura hace un par de días después del trágico terremoto.

Escuchar su relato es tan impresionante como los cientos de historias que se generan en una situación de estas características y pensar en su supervivencia lleva a creer en un milagro, una jugada del destino o simplemente en una enorme suerte que esta vez fue a su favor.

Raúl estaba en su departamento ubicado en el piso 14 cuando ocurrió el terremoto “Cuando comenzó, todo el edificio comenzó a moverse, cuando paró todo después de unos momentos, vino un movimiento seco y fue en ese momento cuando se cayó todo” comenta. No pudo arrancar, no tuvo tiempo de hacerlo simplemente cayo con el edificio y pensó que todo estaba perdido. De un segundo a otro el inmenso edificio caía sin dejar tiempo para pensar o para lamentaciones, simplemente, dejarse llevar por el vértigo de la inercia y la gravedad que lo transportaba a una velocidad increíble a tierra en medio de una enorme nube de polvo y de un estruendo ensordecedor. “Quede mirando hacia el techo de la ventana del dormitorio, creo que el estar en los departamentos de adelante fue lo que me salvo”, comenta.

Las primeras labores de rescate realizadas por Carabineros dieron con él, tumbado al interior de un armario que amortiguo su caída y que en definitiva le salvo la vida sin ningún rasguño. Muchos no lo lograron. Ocho personas murieron y mas de 70 quedaron heridas.

Hoy en día Raúl, disfruta de su merecido descanso laboral y goza de muy buena salud. Con él participé varios años en el sindicato de trabajadores de Conaf VIII-Región, él como presidente y yo como delegado de la oficina Provincial de Arauco-Cañete. Una excelente persona que recuerdo con mucho afecto.

Aprovecho esta ocasión de saludar afectuosamente a Raúl al igual que a todos mis amigos(as) de esta pagina y colegas de Conaf.

 

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