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Publicaciones

RAMON CARRILLO CHAMORRO

 En la plaza de Pisagua

Ramon Carrillo Chamorro, los Alamos

 

                

 Un Lebulense alameño.
He querido hacer este recuento como un saludo a Mi Querido Papá Ramón.
Decirle por ejemplo que, tengo muy hermosos recuerdos de cuando era una niña… vivía como un pajarito a su lado. Lo recuerdo tan lleno de cariño y bonachón, respetuoso con las personas en general.

 

Nunca he visto que hiciera alguna diferencia de quien era quien. Tampoco percibí algún atisbo de discriminación de género o condición económica. Ni siquiera con algún “borrachito”, quienes se referían a mi papá con muchísimo respeto. Es que él, ha sido un caballero en todo sentido. Siempre respetuoso y amable, creo que su mayor virtud ha sido tomar en cuenta y/o considerar a las personas como tal, con mucho respeto.
Lo admiro mucho, creo tener un papá muy especial… a la vez muy participativo en diversas actividades en su vida de joven.

 

Fue Tesorero Comunal en varias ciudades de Chile y la última… después de haber recorrido Chile, se quedó en… Los Álamos. Bastante joven cambió su vida de pueblo, por la campestre, a pesar de no haber sido nunca campesino, optó por dejar el trabajo esclavizado de la oficina de oscuras cuatro paredes, llena de papeles, máquinas de escribir y sumar, pero sin vida… por la, Libertad en los fértiles y apacibles campos de la zona, rodeados del torrente eterno de aguas dulces, montañas, pedregosos senderos, quebradas y riscos.

Durante años disfrutó de los caballos, tanto así que formó parte de la directiva del Club de Huasos de Los Álamos, período en el que se formó ese Club, realizando distintas actividades para levantar el recinto y realizar las fiestas de rodeo, logrando entonces, un enorme recinto llamado “Media Luna” con un rustico casino dándole el toque campesino, acorde al entorno.

Tiempo en que se realizó la época dorada del rodeo alameño, con participación de famosas colleras que venían de diferentes rincones a disputar el Champion.


Recuerdo también cuando mi padre, madre y hermanos recorrían el campo a caballo en las noches atravesando el río solamente por darse el gusto de pasar entre el bosque con luna llena.

Solíamos, como familia, -éramos 8, ahora somos 23- darnos paseos cada fin de año a celebrar la navidad y año nuevo, disfrutar de los encantos del río Cupaño y cruzarlo a caballo. Aquel río, que dice la historia, habría atravesado Pedro de Valdivia hacia Antihuala hasta llegar a Tucapel -luego fundada como Cañete- y dejar allí, la cabeza -que usaron para la chicha según los españoles- y su cuerpo masacrado por los araucanos indomables.

Allí en cupaño, mi papá tenía un campo de 44 hectáreas, poblado de árboles nativos de frondoso follajes bordeando el río del mismo nombre, golondrinas danzando sobre él y una gran gama de gorgojear de distintos tipos.

Los caballos llamados “Valdejo”, “Chamaco”, “Polaca” y “ Palomo” nos acompañaron por varios años entre otros animales de 2 y 4 patas como las ovejas, cerdos, caballos, vacas, bueyes, patos, gallinas, gansos y los graciosos chivitos que se ven tan tiernos cuando pequeños y que nos abastecían de carne todo el año.

Los enormes cajones llenos de papas, trigo, avena y fardos adornaban el patio de la casa en el pueblo.

La lana que nos proporcionaban las ovejas, eran motivo de una gran junta de familias y amigos a orillas del río, para la esquila, que se realizaba cada 8 de diciembre, con paseos y asados…, aun veo esa carne dorada y jugosa…

En paralelo, y en su afán de ver un pueblo con mayores adelantos, -mi papá- reunió e instó a un grupo de alameños para formar el cuerpo de bomberos de Los Álamos, que hasta ese momento, solo funcionaba una brigada en el área forestal, con ellos y otras personas entre las cuales estaba Rolando Matus, formó la “3º Compañía de Bomberos” en Los Alamos, dependiente del  Cuerpo de Bomberos de Lebu, siendo su 1ª Director.       Historia que se escribirá en otra oportunidad.

Antes de aquello, cuando llegó a vivir acá a Los Álamos junto a todos nosotros, fue Presidente del “Club de Leones” por varios años, en el cual también involucraba a mi madre, quien participó activamente en la sociedad de esos años.

Que además, consideraba a la esposas en todas las actividades como parte obligada. Recuerdo cuando salían elegantemente vestidos a las actividades, yo me deleitaba mirándolos, cosa que hoy día no se ve por ninguna parte… Los Álamos, parece haber retrocedido. Mi madre, quien posee una mente brillante para las artes, muy creativa, proyectista innata en decoración, pintura, vestuario y arte en general, de hecho, este año 2011, la escritora Marta García, utilizó una de sus pinturas, para la portada de su último libro.

Además, participó creando los tronos de las reinas, durante varios años en los carnavales y festivales de la canción, que luego las reinas lucían orgullosas. Uno de sus últimas creaciones, fue prestada a otra comuna, solicitada por su alcalde.


A mi papá nunca lo vi jugando al futbol, pero si se que era un experto tirador, tenía mucho dominio en el tiro, recuerdo por ejemplo, cuando en Pisagua iba un zorro agazapado, saboreándose dirigiéndose al gallinero y mi papa desde el segundo piso por la ventana de la cocina, le disparó dejándolo tirado al instante.

En el ping-pong, era un As, recuerdo que jugábamos mucho entre familia y para el caballo… desde mi percepción de niña, estaba considerado todo un vaquero que hacia bailar su caballo.

Fue Presidente de la Asociación de Deportes Los Alamos denominado “ADEPLA”. Ahí no recuerdo casi nada, porque yo era una niña y no estaba ni ahí con el deporte, y menos con el futbol, solo recuerdo 1 partido con unos señores vestidos entero de negro, unas graderías por ambos lados, y muchísima gente.

No creo que haya sido en Los Álamos, porque ni ahora en pleno 2011, hay graderías por ambos lados y mucho menos, gente por todas partes y ni hablar de unos hombres vestidos de negro.

Y una parte muy importante dentro de todo lo anterior, en el desarrollo de este pequeño pueblo, fue su aporte a la cultura, manteniendo por muchos años una librería con todos los diarios y revistas que se puedan imaginar.

Mantuvo contacto con distintas embajadas, se hizo de una biblioteca muy completa, la que como niños, no supimos cuidar, recuerdo por ejemplo que me gustaban mucho las fotografías a todo color y las recortaba para… no se que. Fui una depredadora de libros en mi niñez.

Recuerdo por ejemplo entre muchas revistas, las de historietas, en Mampato, en el que seguía las historias de Ogú, realmente las vivíamos mejor que las teleseries de hoy.

Tenía contenido y vida gracias a nuestra creativa imaginación, ahí no existen límites como en las películas y teleseries que entregan información desde sus perspectivas.

Cuando llegaron a este pueblo, Los Alamos, venían desde el Norte Grande, había llegado a Iquique proveniente de Coyhaique, Puerto Aysén, donde nació mi hermano Juanito, luego de allí, a Iquique unos años, para luego irse a Pisagua, donde nació mi hermana Ximena y desde donde llegó directamente a Los Álamos. En el intertanto estuvo en, San Fernando donde nació mi hermano Gonzalo, luego trasladado a Paredones, allí nació Patricia…-o sea yo-. No sin antes, haber vivido unos cuantos años en Puerto Montt. Mi hermana Antonieta y Fabiola nacieron en el punto de partida y de llegada, que fue la capital de la Provincia de Arauco, en Lebu ciudad hermosa.

Cuando asumió la tesorería comunal de Los Álamos, el Municipio era el mismo que ahora, el terremoto del 27 de febrero, dejó inhabilitado, pero con menos dependencias, ya que se le fueron agregando con los años por el crecimiento del pueblo.

Mis padres llegaron a Los Álamos, parte del viaje en avión y parte en tren. Que rico era ese olor del humo negro y el sonido de las ruedas echando vapor por todos lados, al menos eso me parecía.

Los Álamos estaban en pleno apogeo, tenía una Herrería y Fragua, que ahora no existe, en la que se fabricaban desde herraduras hasta cocinas. Un molino para el trigo y obtener desde el afrecho hasta la fina harina para abastecer todo Los Alamos, por lo que no faltaba ni el pan, ni el pie de limón, aun con terremoto encima.

Había teatro con todas las de la ley, desde palco, graderías, sótano, escenario, ventanilla de pasa películas, boletería, hall, baños de lujo para la época, en fin era un verdadero teatro para realizar las obras, tanto locales como externas.

         Ramón el tercero de pie de izq. a der.

Ramon Carrillo Chamorro, los Alamos

 Una cancha de aterrizaje para las avionetas que llegaban de la familia Eyheramendy, quienes donaron entre cientos de cosas, un terreno para una mini cancha, que luego con los aportes del Club de leones -el que, fue presidido por mi padre unos periodos – , se convirtiera en el gimnasio que es hoy.

Había correos con telégrafo, Bancos aserraderos, y trilladoras donde los campesinos trillaban sus cosechas para todo el año. Un matadero, que proveía las carnicerías de toda la comuna. Un generador de electricidad, actividades recreativas con revistas de gimnasia escolares, competencias deportivas, boxeo, carnavales de verano, en la que se disfrazaban casi la totalidad del pueblo.

Grandes bailes de gala a dos orquestas y estupendas competencias de Champion en la media luna y club de rodeo con grandes competidores de nivel profesional. Era un pueblo que se podía solventar por si mismo y generar trabajo a sus pobladores sin problemas y admirado por sus vecinos, según nos cuentan nuestros antecesores. Ya que tenía aserraderos que elaboraban maderas para exportar y minerales en minas Trihueco.

Pareciera que no me refiero al mismo terruño verdad, mas bien, parece salido de un cuento. Sin embargo, existió ese era en parte “Los Álamos” de Chile.


Los alameño que se han ido, les entristece ver que no es ni la sombra de lo que fue. Y en este pueblo, mi padre jugó un papel trascendental en todas las organizaciones que lo componían, era una autoridad muy respetada.


Pero, aún así, por sentir mas libertad –creo yo- más o menos en 1986 en adelante, se dedicó enteramente a su campo ubicado en Cupaño,  ya no se inmiscuyó más en actividades corporativas. Dentro de las cosas que obtuvo en esos tiempos aparte del campo y la adquisición de su casa, fue dueño de una carnicería, maquina  aserradera, un tractor, una cepilladora y dos camionetas.

Ramón Carrillo y sus hijos Juan y Gonzalo 

Ramon Carrillo Chamorro, los Alamos

Esta es una reflexión a lo anteriorHoy, ya con sus años a cuestas, las cosas han cambiado, como suele suceder en el ciclo natural de la vida. Es una persona mucho mas pasiva de lo que era por naturaleza, siempre sonriente y a todo se limita a asentir con su cálida sonrisa y su caballerosidad innata. Gustaba mucho leer, pero eso… ya no es parte de él.

Hoy, ya con sus años a cuestas, las cosas han cambiado, como suele suceder en el ciclo natural de la vida. Es una persona mucho mas pasiva de lo que era por naturaleza, siempre sonriente y a todo se limita a asentir con su cálida sonrisa y su caballerosidad innata. Gustaba mucho leer, pero eso… ya no es parte de él.      Elena, Diego y Patricio Matus, Patricia y Ramón
Ramon Carrillo Chamorro, los Alamos

Esta es una reflexión a lo anterior

… Es importante, para los ya mas adultos, no dejar sus actividades de lado, por ningún motivo, puesto que la pasividad limita aún mas nuestro cerebro y eso no se nos enseña en ningún lado, ni siquiera los doctores entregan estos mensajes a las personas que van luchando contra el tiempo para no pasar la valla de la adultez a la ancianidad. Pienso, sería extremadamente importante y beneficioso para toda la población que llega a ese ciclo, darles las pistas a seguir y evitar que las personas lleguen a deteriorarse tanto, por falta de información.

No recuerdo que en la TV o radio o diarios, hubiesen entregado información en forma sistemática a fin de crear conciencia de joven, de cuanto esto nos ayudaría para el futuro.

Lo que sin duda habría revertido en gran medida muchos casos de cerebro atrofiados, ya que limitan sin querer sus actividades, pues les va costando cada vez mas realizar las mismas cosas que antes formaban parte de su rutina diaria, pero que ahora, se ha transformado en una verdadera pesadilla y un camino difícil de seguir.

Por todo eso, es muy importante tener en cuenta que cada vez que se limita a alguna persona, a que siga realizando sus propias tareas… se les está coartando las posibilidades de resurgir en su diario vivir…

 

 



Patricia Carrillo M.

Una respuesta a Ramón Carrillo Chamorro

  • Hoy me he encontrado con este lindo articulo referente a mi querido Padre, a quien he admirado por siempre, así como fue un gran Padre, fue un gran hombre en los adelantos de Los Alamos, recuerdo perfectamente sus preocupaciones y desvelos por sacar adelante sus cometidos, en tiempos difíciles en lo económico, donde había que trabajar por obtener recursos, y lo comunidad cooperaba con gusto y convicción. ( no como en estos tiempos en que la gente se ahorra el trabajo y recurre a las municipalidades pidiendo subvenciones).
    Mi querido Padre, un hombre culto y respetuoso, siempre dispuesto al buen consejo, su mirada comprensiva llena de amor, siempre estuvo presente para sus hijos, él me orientó para estudiar Contabilidad. Si pienso cual era mi vocación… efectivamente me encantan los números, no habría servido para otra cosa.
    Recuerdo cuando era estudiante y venia a la casa nos quedábamos hasta las 3 de la madrugada disputando un partido de ajedrez…. y me observaba atento a la jugada, yo hacia lo mismo y la hora avanzaba porque ninguno quería perder. Agradezco a Dios haber tenido la bendición de cuidarlo en sus últimos años , que el Señor lo tenga en su santo reino. Mi querido Padre, le extraño.

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